El está esperando por ti en Lodebar
David es rey. Desde su lugar en Jerusalén el recuerda a Jonatán. Ellos fueron mejores amigos en su juventud. Jonatán está muerto pero el amor entre David y Jonatán sigue vivo.
David llamo a uno de sus siervos, Siba quien había servido al rey Saúl, el padre de Jonatán y le pregunto: “ Ha quedado alguien vivo de la familia de Saúl? Si así es, yo quiero mostrarle la misericordia de Dios en todas formas que yo pueda”.
Siba le contesto: “Si, uno de los hijos de Jonatán sigue con vida, pero esta lisiado de los pies”
“Como se llama y donde vive”?
“Su nombre es Mefi-boset y vive en Lodebar”.
Y Continuo David: “Siba quiero que vayas a Lodebar. Cuando encuentres a Mefi-boset dile que venga. Yo quiero que venga a vivir con migo”.
Mefi-boset:
Alrededor del mundo, hoy día hay millones de vidas como Mefi-boset –quebrantados, lastimados, enfermos y perdidos. Mefi-boset es el prisionero escondido atrás de esas paredes altas (como el que conocí esta semana en la prisión del Norte de Phnom Penh). Mefi-boset es esa señorita que vende su cuerpo en las calles por unos cuantos dólares. Mefi-boset es ese bebe al que se le ha diagnosticado una enfermedad incurable. Mefi-boset son esos grupos de personas que aun no han sido alcanzadas y que viven lejos de Dios: Los Afghani Tadjik (4 millones de ellos) por ejemplo.
Mefi-boset no sabe que Jesús lo está llamando a su reino. En la mesa de Dios hay espacio para cada Mefi-boset del mundo.
Lodebar:
La mayoría de cristianos están demasiado ocupados para investigar donde se encuentra Lodebar. Algunos tal vez oran por los pueblos de la tierra no alcanzados, pero muy pocos son los que se atreven a ir.
Lodebar, es esa muchedumbre en las Filipinas donde la gente, está atascada unos sobre otros.
Lodebar es esa aldea remota en Turkmenistán donde, aun hay multitudes que no han conocido a Jesucristo. Lodebar es ese pueblo en Italia donde, un empleo, drogas y crímenes tienen a muchos atrapados. Es mucho más fácil quedarse en el palacio de la comodidad que ir a Lodebar.
Siba:
Siba el siervo de David, no busco alguien para que lo reemplazara en su misión. No busco una excusa. El prontamente respondió al llamado, de la manera que el profeta Isaías respondió: “ Señor, yo Iré! Envíame a mi”.
Siba me recuerda a Jackie Pullinger quien en los 60s dejo la comodidad de Inglaterra para abordar una nave que la llevo al otro lado del mundo. Hace unos días recibí un reporte de ella, después de todos estos años ella y su equipo sigue alcanzando a muchos drogadictos en Hong Kong. Para Jackie Hong Kong es su Lodebar.
Y usted, ha encontrado su Lodebar?
La semana pasada fui a colaborar con una misionera, fuimos a trabajar en un aproximado de 12 familias, Maira descubrió esta comunidad después de conocer un niño de la calle. Hasta este día nadie ha venido para ayudar a esta pobre gente. La mayoría de los niños de esta área nunca han asistido a la escuela. Están viviendo cada día de lo que encuentran en la basura.
Maira al igual que Siba ha encontrado a Mefi-boset en Lodebar.
Muchos cristianos piensan que Mefi-boset va a llegar por sí mismo, así por así hasta un paso de la puerta del palacio. Jesús nunca dijo que los perdidos vendrían por sí mismos. “Vayan”! Dijo El. “ Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio!”
Te acuerdas de Siba el que Dios te envió a ti? El Siba que de guio hacia Jesús? Fue un amigo del trabajo? Un vecino? Un misionero? Aun recuerdas el día en que caminaste atravez de las puertas del palacio? Y a cambio de tu quebrantada vida Jesús te invito a sentarte en su mesa?
Hay una mesa muy grande en el palacio de Dios, en la mesa hay hombres, mujeres y niños de todas las razas y toda lengua. Ellos están en el palacio porque un día alguien los encontró en Lodebar. Ellos, ya no son huérfanos. Ahora, al igual que tú y como yo, pertenecen a la gran familia de Dios.
Pero en la mesa de Dios aun hay muchas sillas vacías. No podemos celebrar, porque aun hay muchos que no han respondido a la invitación de Dios.
Hudson Taylor, uno de los primeros misioneros a China cuneta la historia de un joven chino, cristiano que recientemente se convirtió en seguidor de Jesús, un día el joven chino vino a él y le pregunto: “Señor Taylor, desde cuando las buenas nuevas del evangelio son conocidas en su país?” “En Inglaterra de donde yo vengo” respondió el misionero,” conocemos acerca de Jesús desde hace mucho tiempo, cientos de años atrás” “Cientos de años!” exclamo el joven chino, atónito. “ y nadie había podido venir de su país para hablarnos de Jesús!” y con una vos llena de tristeza dijo: Mi padre busco la verdad toda su vida y murió sin encontrarla. Oh porque usted no vino a China más pronto?”
Dios te bendiga en tu trabajo en Lodebar.
Timothée Paton Misionero en Camboya con ICA (Iglesia Internacional)
